Este mes ha resultado intenso para los venezolanos.
En el terreno político, el chavismo es una máquina incontenible de producir infelicidad a los venezolanos. Basta que se aproximen las fechas de "descanso" para que se activen los resortes del resentimiento que hacen que nadie tenga el merecido descanso o la merecida desconexión de los problemas cotidianos.
Pareciera que para el jefazo máximo, ahora confeso "marxista", es una desgracia que sus compatriotas sean felices o estén tranquilos. Claro, para alguien que no tiene un mínimo de felicidad o de tranquilidad en su alma, empañarle a los demás la suya es casi un objetivo de vida. Y si se tiene poder ilimitado, como es el caso del marxista de turno, el resentimiento se vuelve también ilimitado.
La extraña situación ocurrida con Eligio Cedeño y la posterior arremetida de Chávez contra el Poder Judicial al imponerle sentencia de 30 años a la jueza que liberó a Cedeño, conforman uno de esos casos por los que los habladores de paja que se soban con Chávez en cada cumbre deberían revisar sus conductas.
Me refiero a los Lula, Zapatero, Kirchner y demás miserables que no se atreven a enfrentar al malandro local y que parecieran estar esperando que ocurra un baño de sangre en Venezuela para marcar distancias.
La crisis financiera, imposible de esconder por la Navidad, sigue su curso socavando las bases de la ya hundida economía local. Crisis que no se resuelve con la detención de Arné Chacón o de Fernández Barrueco. Por cierto, ¿quién ha visto presos a estos delincuentes? ¿Existe alguna prueba? ¿Existe alguna prueba de que Lina Ron estuvo presa?
Hoy me enteré de la intervención del Estado en Monaca. La empresa ha sido tomada por 90 días, a raíz de las investigaciones formuladas por la crisis financiera. Fernández Barrueco tenía sus manos metidas allí de alguna manera. Monaca es una empresa importante dentro del sector alimenticio y con ella cae una de las fichas más preciadas por el gobierno.
Este año se cumplió el décimo aniversario de la tragedia de Vargas. Uno de los acontecimientos más espantosos ocurridos en Venezuela aún tiene consecuencias negativas para los varguenses y para quienes estamos cerca del estado.
Por si fuera poco, este diciembre se llevó a tres venezolanos valiosos (se ha llevado a muchos más, de esos venezolanos que construyen en silencio el país en el día a día): Manuel Bermúdez; José Bardina y Rafael Caldera.
Ojalá los días que quedan traigan noticias menos duras. Pero lo dudo.
De todas maneras, ¡Feliz Navidad!
Lo que Diciembre nos dejó
Etiquetas: Crisis, Diciembre, Navidad, Venezuela 0 Comentarios para la CajaEscrito por Néstor a la/s 6:04 p. m.
Diciembre, mas no Navidad
Etiquetas: Bancos, Crisis, Diciembre, Navidad, Venezuela 0 Comentarios para la CajaEl pasado viernes -de nuevo un viernes- el Gobierno anunció la intervención a puertas cerradas de otra institución financiera: Banorte.
Voy a machacar con lo mismo: la crisis financiera no es ninguna tontería. Por más que el Gobierno, como es lógico, pretenda minimizarla. Recordemos que este año 2009 se han intervenido Stanford Bank Venezuela; Banco Industrial de Venezuela; Bolívar Banco; BanPro; Banco Confederado; Banco Canarias; Central Banco Universal; Baninvest; Banco Real y Banorte.
Y eso sin hablar de la espesa red que involucra a empresas de seguros y casas de bolsa, también involucradas -algunas- en ilícitos financieros.
Esto configura una crisis sin precedentes en esta década. El gobierno, a través del verbo incendiario del presidente, trató de meter a todos los bancos en el mismo incómodo saco de gatos, amenazándolos con una nacionalización colectiva.
Al prenderse las alarmas del sistema financiero y de los ahorristas, el presidente tuvo que recoger velas y retratarse en público con sus odiados banqueros tradicionales. Esos a quienes Chávez ha llamado oligarcas, ladrones, apátridas y demás linduras, esta vez sacaron las patas del paquidermo presidencial del espeso barro que amenazaba con tragárselo sin dejar rastros.
Por supuesto, el hecho de que Chávez se abrace con los dueños de bancos privados no quiere decir nada. Lejos de tranquilizar, según lo que hemos aprendido a lo largo de esta década infame, lo que hace es asustar. Ni los banqueros están cómodos sentados en las peroratas presidenciales en Miraflores, ni Miraflores los recibe con gusto.
No ha bastado la renuncia de Jesse Chacón ni el encarcelamiento de Arné Chacón para calmar la crisis. Todos sabemos que hay otras cabezas que deben rodar, mucho más cercanas al entorno presidencial.
Por cierto, ¿qué es de la vida de Diosdado Cabello? ¿de Rafael Ramírez? ¿de Adán Chávez? El único acusado que ha "acusado" el golpe -valga la redundancia-, es el insólito José Vicente Rangel, quien pretende seguir lanzando acusaciones a diestra y siniestra. Rangel no comprende que su reputación de periodista serio se quedó -como dice una vieja canción- con las seis primeras letras de esa palabra.
Faltan cabezas por rodar. El presidente ha querido hacerse el loco y el sorprendido ante toda la maraña de corrupción que se aparece ante los ojos de los venezolanos. Es inevitable para él salir salpicado. Es imposible caminar sobre las aguas podridas de la corrupción y no salir con algún olorcito pegado.
Hay una realidad: la corrupción sobrepasó al gobierno. Si el presidente, quien todo lo sabe - todo lo ve - todo lo juzga - todo lo controla, no se enteró de eso, es un redomado imbécil que no está apto para el cargo que ejerce. Sólo eso es causal de expulsión del cargo. Si el presidente lo sabía, eso lo hace cómplice y ladrón de siete suelas (por cierto, ya no tendrá cara ni argumentos para volver a llamar ladrón de siete suelas ni a Alan García ni a ningún otro presidente del mundo).
Por donde se le vea, tenemos un gobierno no apto para gobernar.
Y así, en medio de estas consideraciones, pasamos los venezolanos otras navidades. Navidades que se esfuman entre la miseria de los que roban y el padecimiento de los que han sido robados.
Escrito por Néstor a la/s 10:20 a. m.
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